
Un Error Médico que cambió mi vida, una negligencia aun sin castigo.
Dándole seguimiento a los resultados de dicho estudio me mandó, para que me atendiera de manera urgente el especialista en urología Doctor Isidro Gonzales Juárez, a quien fui a visitar a su clínica particular que se encuentra ubicado sui consultorio en la calle Abraham Lincoln número 151 en la colonia Mitras Norte de esta ciudad de Monterrey, Nuevo León, con la intención de ponerme de acuerdo con el en el procedimiento para quitar las piedras del riñón izquierdo, pero en esa consulta el Doctor Isidro González Juárez pone atención en el mismo riñón izquierdo a una “manchita” que se apreciaba en el TAC, manchita que se me dijo que era un quiste benigno, para enseguida referirme que era necesario someterme a una operación para quitar el quiste que se localizaba en mi riñón para mandar analizarlo y así estar seguros de que era benigno y no grave.
En consecuencia el urólogo Isidro Gonzales Juárez, habló con el Doctor Víctor Hugo Prada Barrios, para ver mi situación, acordando ambos que era necesario la operación y la programaron para el día 17 -diecisiete de abril de ese mismo año; por lo que en dicha fecha ingresé nuevamente al Centro Hospitalario conocido como HOSPITAL Y CLINICA OCA S. A. de C. V. para que el doctor Prada Barrios realizara mi operación de sustraer el quiste, haciendo mención de que previo a lo mismo no se me realizo ningún estudio médico de mi salud y de mi riesgo quirúrgico; siendo que ya estando suscrito en el quirófano el anestesista Doctor ALFREDO ORTEGA con cédula profesional numero 1092360 me interrogó respecto a mis antecedentes de salud, enfermedades y medicamentos, por lo que al enterarlo el suscrito que me encontraba bajo tratamiento con antiagregante plaquetario medicamento conocido como “Plavix”, dicho Doctor Ortega tomó la decisión de suspender la cirugía, porque corría el riesgo someterme a ese tipo de cirugía, por existir un posible desangrado e infarto durante el procedimiento quirúrgico, por tal tenor el médico Cirujano Prada Barrios me reprogramo para las 07:00 horas del día 29-veintinueve de abril de esa misma anualidad.
Así las cosas, llegada la fecha de la operación día 29-veintinueve de abril del año 2014-dos mil catorce, a las 07:00 horas, de nueva cuenta ingrese al Centro Hospitalario conocido como HOSPITAL Y CLINICA OCA S. A. de C. V., para que el medico Prada Barrios me extirpara el quiste del riñón izquierdo, lo que así se hizo y en transoperatorio se manda una muestra del quiste que se extirpó, con la Especialista en Patología de la misma Institución Hospitalaria Doctora Ivett CARMELINA Miranda Maldonado para su análisis, informando esta profesionista que se trataba de una lesión benigna; por lo que se dio por concluido el procedimiento y se cerró la herida, es decir, concluyo la cirugía, también luego de la operación, el cirujano ordeno se mandara el quiste completo extirpado, con la Doctora Ivett Carmelina Miranda Maldonado para su debido estudio de patología.
Ahora bien, el cirujano Prada Barrios me programó la cita para la revisión médica para las 12:00 horas del día 12-doce de mayo de es mismo año, llegada la fecha acudí puntual al consultorio del citado cirujano, ubicado en el OCA MEDICAL CENTER, procedió a retirarme las “grapas” de la herida relativa a la operación del día 29 de abril 2014, enseguida fui a recoger el reporte del resultado del estudio de patología en el HOSPITAL Y CLINICA OCA S. A. de C. V., atinente al quiste completo que se me extirpo; una vez que se me entrego el resultado se lo lleve al cirujano Prada Barrios, quien lo reviso inmediatamente, e informándome que el resultado del estudio era muy grave para mi salud, pues se había encontrado “carcinoma renal quístico” (cáncer en el riñón), fragmentado, de 3-tres centímetros de diámetro y con lesión en el borde de resección muy avanzado. Entonces me dijo el Doctor Prada Barrios que era necesario re-intervenirme, que me tenía que volver a operar cuanto antes para quitarme ahora de modo completo el riñón izquierdo, en virtud de que corría el riesgo de que se me fueran a invadir los demás órganos, por lo que era urgente internarme al día siguiente 13 de mayo del 2014, para la intervención donde se me retiraría el riñón completo izquierdo.


Cabe hacer mención que la recuperación de mi salud a consecuencia de la intervención fue muy difícil, pues después de la primer semana de estar internado en el hospital, estando ya de reposo en mi casa, tuve un drenaje por más de 2-dos semanas ya que el sangrado no paraba; aunado a lo anterior, me sentí muy mal y tenía mucho dolor en el área de la herida; fui a hacerme análisis por propia cuenta, se me infecto la herida por lo que me recetaron antibiótico, terminé de tomar antibiótico, pasaban los días y seguía sintiéndome mal, ,me volví a hacer análisis, la infección seguía; la creatinina y la urea estaban muy altas; fui al consultorio del Doctor Prada Barrios quien dijo que seguramente los glóbulos blancos estaban altos por el drenaje que traía ya que es un cuerpo extraño, me indicó que ya no tomara antibióticos que solo mucha agua; empero, seguí sintiéndome mal , además de que la creatinina estaba muy elevada y presentaba mal funcionamiento del riñón derecho por lo que el día 3-tres de junio de este año ingrese otra vez al HOSPITAL Y CLINICA OCA S. A. de C. V. Me hicieron un eco y un TAC, encontraron que tenía un coagulo, me hicieron una punción para analizar la bacteria, resulto ser E. COLI, todo esto a consecuencia de la operación donde me sustrajeron el riñón izquierdo a que he venido haciendo referencia. En esta ocasión permanecí hospitalizado por una semana y fui atendido por un médico internista y un Nefrólogo; haciendo mención nuevamente, el hecho de que, el Doctor Víctor Hugo ´rada Barrios no dio opción en ningún momento anterior a la extirpación de mi riñón de una segunda opinión, por médicos especialistas en Nefrología y Oncología, en donde se hubiese dado cuenta que si existía un cáncer en el riñón éste era dentro de su primer etapa además de previo a la cirugía realizar estudios de la función renal, la cual hoy se encuentra deteriorada por un riñón afectado por enfermedad renal diabética y la ausencia del otro riñón; además de haber considerado algún otro método de tratamiento antes de extirpar por completo un órgano funcional e importante para mi vida y salud.

Como ya lo expuse, al recoger los resultados del estudio de patología realizados en respecto del riñón completo que me quitaron, apareció que no había cáncer en el multicitado órgano, por lo que tan pronto pude empecé a consultar con varios Médicos Especialistas radicados en esta ciudad llevándoles toda la información y documentos que he recabado de mi caso, todos ellos concluyen que no se trata ni se trataba de cáncer, pero sí de malas prácticas por parte de los médicos involucrados, lo cual solo en forma verbal me lo refieren ya que al solicitárselo para que me lo dictaminen por escrito , se han negado a ello.Como consecuencia de dichos errores, el suscrito JUAN JOSE BOLAÑOS OCAÑAS, soy una persona que presenta efectos secundarios a un procedimiento quirúrgico de resección de Riñón Izquierdo, en trastornos de la función, además de que en el tiempo de los procedimientos quirúrgicos se me puso en riesgo mi integridad física al no observar las Normas de actuación y valoración del Riesgo Quirúrgico en tiempo y forma.
Al día de hoy, la COESAMED (Comisión Estatal de Arbitraje Médico, órgano creado para solucionar las diferencias que se presentan con su médico u otro prestador de servicios de salud, ya sea en la atención pública como en la privada), quien en la opinión técnica número 186/2017, establece en sus conclusiones que efectivamente se había realizado una operación quirúrgica sin observar los protocolos y principios éticos que marca la lex Artis Médica.
Por lo que a la fecha tengo entablada una demande de Negligencia Médica en contra del hospital y los médicos que me atendieron, a fin de alcanzar una indemnización por la pérdida de mi riñón y todo el sufrimiento que se me ha causado.